La historia se repite
Saltemos al año 2001, cuando las similitudes de la fusión entre AOL y Time Warner resultan evidentes. La ambición de combinar un negocio de medios tradicional con el emergente sector de internet era monumental. Pero pronto estalló un choque cultural entre la agilidad digital de AOL y el entorno más conservador de Time Warner.
Cuando estalló la burbuja de las puntocom, el desplome del valor bursátil de AOL desestabilizó gravemente la compañía fusionada. El resultado fue el previsible: las sinergias prometidas no llegaron a materializarse y la empresa registró enormes pérdidas económicas, con una fuerte caída del valor para los accionistas.2
Algo similar sucedió al otro lado del océano con Terra-Lycos y otras punto com en Europa. Una vez más, los planes mejor trazados por parte de los ejecutivos encallaron entre un entorno en rápida transformación y la ausencia de una estrategia coherente.

