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¿Qué relación guardan un gran temblor
con código de terror?

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Cuando el terremoto de Lisboa sacudió la ciudad en la mañana del 1 de noviembre de 1755, desencadenó uno de los desastres más devastadores de la historia europea.

Con una magnitud estimada de entre 8,5 y 9, el seísmo fue seguido por un tsunami y por incendios que arrasaron la ciudad. Más de 60.000 personas perdieron la vida1 y gran parte de Lisboa, en aquel momento, una de las capitales más prósperas de Europa, quedó reducida a escombros La destrucción no se detuvo en el perímetro de la capital.

El terremoto envió ondas sísmicas a través de la Europa de la Ilustración, y desató debates sobre la ciencia, la fe y el papel del Estado en la respuesta ante catástrofes. También dio lugar a algunos de los primeros ejemplos de planificación urbana moderna y construcción sismorresistente.

  • Catástrofes en cascada

    Otro tipo de cascada llegaría más de dos siglos después, no desde la profundidad de la tierra, sino en forma de código. El 2 de noviembre de 1988, un estudiante de 23 años llamado Robert Morris lanzó lo que se convertiría en el Gusano Morris, el primer ciberataque2 a gran escala. En 24 horas, el gusano había infectado unos 6.000 ordenadores3, explotó vulnerabilidades en sistemas Unix y provocó la paralización de redes militares y académicas.

    Aunque no se destruyó ningún dato, causó un grado de disrupción notable. Correos electrónicos quedaron sin enviar durante días. Los sistemas se congelaron. El coste de recuperación se estimó en 10 millones de dólares.

    Más importante aún, el gusano expuso la fragilidad de los sistemas digitales en los que empezábamos a confiar, y marcó el inicio de la ciberseguridad como disciplina.

     

  • Reconstruir mejor

    Las secuelas de ambos eventos transformaron nuestra forma de entender el riesgo. Las ruinas de Lisboa dieron lugar a nuevos códigos de edificación, planes de emergencia y un enfoque más científico de la preparación ante desastres.

    El Gusano Morris condujo a la creación del primer Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas (CERT) y a una nueva conciencia sobre la interdependencia digital.

¿Dónde entramos nosotros?

Tras el terremoto de Lisboa, el Marqués de Pombal pronunció su célebre frase: “¿Ahora? Enterramos a los muertos y alimentamos a los vivos”. Su liderazgo ayudó a reconstruir una ciudad devastada. En la era digital, el seguro desempeña un papel similar: ayudar a las empresas a anticipar, responder y recuperarse de los incidentes cibernéticos. Porque, tanto si se trata de placas tectónicas como de líneas de código, estamos aquí para garantizar que los grandes seísmos y las brechas de código no se conviertan en grandes problemas.

En otro evento de gran magnitud como fue el terremoto de San Francisco, el suscriptor de Lloyd’s Cuthbert Heath dio la famosa orden a sus agentes de «pagar íntegramente a todos nuestros asegurados, independientemente de las condiciones de sus pólizas», consolidando así la reputación de Lloyd’s en Estados Unidos. 5
 
La ciberdelincuencia ha avanzado mucho desde 1988, pero nosotros también. El sector de los seguros ha dado un paso al frente, creando un mercado cibernético que ayuda a los clientes a anticiparse, responder y recuperarse de los incidentes cibernéticos.  

Nuestra función es compartir nuestra experiencia y proteger a las empresas para que, en una era de riesgos cada vez mayores, las violaciones de código y los terremotos no sean "nada del otro mundo".

Nuestros productos

Ofrecemos una amplia gama de productos para organizaciones grandes y pequeñas, centrados en Ciberriesgos , Daños Materiales y Cancelación de eventos/contingencias.